Velero generador de energía: el barco que crea hidrógeno verde mientras navega
Una startup británica propone una nueva forma de aprovechar la energía eólica: veleros que producen hidrógeno verde directamente en altamar, sin necesidad de estar conectados a tierra firme. Esta tecnología móvil y limpia podría ser clave para descarbonizar sectores como el transporte marítimo y la industria pesada.
La energía eólica ha crecido de forma constante en los últimos años, representando hoy cerca del 8% de la producción energética global. Pero su implementación suele depender de la ubicación y exige costosa infraestructura. La empresa británica Drift busca superar esas limitaciones con una solución que combina innovación, movilidad y sustentabilidad: un velero que genera su propia energía limpia mientras navega.
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Drift ha diseñado un catamarán de alto rendimiento, de unos cinco metros de largo, equipado con turbinas submarinas que generan electricidad mientras el barco se desplaza impulsado por el viento. Esta energía alimenta un electrolizador a bordo que convierte agua de mar en hidrógeno, almacenado para ser descargado en puerto. El proyecto debutó en 2022 durante una exhibición en la liga de vela Sail GP, en Plymouth, Reino Unido.
“Lo que hacemos es generar energía renovable en el océano usando veleros, y entregarla a puertos de todo el mundo”, explica Ben Medland, fundador y director ejecutivo de Drift. “No necesita infraestructura de red eléctrica. No necesita cables bajo el océano. No necesita cimientos ni anclas ni nada parecido. Son, por así decirlo, turbinas eólicas de ‘campo libre’.”
Aunque los prototipos actuales solo generan algunos kilovatios, equivalentes a una pequeña turbina urbana, Drift ya trabaja en una versión de 58 metros de largo que tendrá una capacidad de 1.5 megavatios. Esta embarcación podrá producir hasta 150 toneladas de hidrógeno al año, una cifra que, según Medland, la equipara en eficiencia a turbinas de tres o cuatro megavatios o a un parque solar de siete megavatios.
El funcionamiento del barco también depende de un algoritmo que simula millones de rutas virtuales en segundos para encontrar las condiciones óptimas de viento: no demasiado débiles, ni peligrosamente intensas. “Es como una especie de barco pesquero de energía”, resume Medland.

Estos veleros navegarán en aguas internacionales, como el Atlántico Norte o el Caribe, y estarán tripulados inicialmente por seis personas, aunque el objetivo es que sean autónomos en el futuro. Se espera que descarguen el hidrógeno cada semana o cada diez días, dependiendo del clima y la distancia a puerto.
Sus potenciales clientes incluyen industrias pesadas, países insulares que buscan aumentar su capacidad energética y empresas navieras interesadas en combustibles alternativos. Drift estima que el costo inicial de producción de estas embarcaciones será alto, cerca de 24 millones de dólares, pero disminuirá a medida que se escale la producción. La compañía proyecta vender más de 40 naves en su primera etapa comercial, alcanzando costos competitivos respecto a otras formas de producción de hidrógeno.
Expertos en energía renovable ven con cautela pero interés esta propuesta. Para Tristan Smith, profesor de Energía y Transporte del University College de Londres, se trata de una idea innovadora ante un problema real: la baja disponibilidad de hidrógeno verde.
Otros investigadores señalan que, si bien el concepto es sólido, la energía eólica es más intensa mar adentro y evita los costos de cableado y anclaje, la competencia con turbinas eólicas fijas y de gran capacidad será un reto. Las turbinas actuales superan los 8 megavatios de potencia por unidad, y operan en grandes parques de alta eficiencia.
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Sin embargo, el enfoque móvil y autónomo de Drift ofrece ventajas en aplicaciones específicas, como la generación de energía en zonas remotas o en condiciones donde la infraestructura fija es inviable. Además, estas embarcaciones podrían adaptarse para producir otros combustibles limpios como amoníaco verde o metanol verde, alimentar centros de datos flotantes o incluso recolectar datos sobre el clima y la biodiversidad marina.
“Se mueven como una mariposa en un jardín”, comenta Medland, refiriéndose a la capacidad del velero de aprovechar los vientos de forma aparentemente aleatoria pero estratégicamente eficiente.
A medida que el mundo busca nuevas vías para reducir las emisiones y descentralizar la producción de energía, proyectos como el de Drift podrían abrir un nuevo horizonte en la transición energética global.
Este texto apareció originalmente en CNN.
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