Los insectos están desapareciendo: 15 formas en las que podemos salvarlos
Los insectos están desapareciendo a un ritmo alarmante. Desde abejas hasta escarabajos, pasando por mariposas y libélulas, su declive amenaza los ecosistemas, la agricultura y la seguridad alimentaria global. Pero hay buenas noticias: muchos de los cambios necesarios para revertir esta crisis están al alcance de nuestras manos.
Aquí te presentamos 15 formas sencillas, basadas en evidencia científica, que pueden ayudar a proteger a los insectos desde tu hogar, comunidad o país. Y sí, muchas ya están en marcha en Latinoamérica.
La contaminación lumínica desorienta a insectos nocturnos como las polillas, afectando su reproducción y migración. En Colombia, el Parque Nacional Natural Chingaza ha implementado programas de iluminación mínima para proteger la fauna nocturna. En casa, basta con usar sensores de movimiento o luces cálidas y dirigidas hacia abajo.
Las plantas nativas alimentan a los insectos locales, mientras que muchas especies ornamentales exóticas no ofrecen néctar útil o incluso pueden ser tóxicas. En México, el proyecto Polinizando el Desierto promueve la siembra de flora del altiplano para recuperar poblaciones de abejas nativas sin aguijón.
Muchos pesticidas, como los neonicotinoides, matan indiscriminadamente insectos beneficiosos. En Argentina, cooperativas agroecológicas en Mendoza han eliminado su uso y reportan mayor biodiversidad de insectos en sus cultivos.
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Cada elección alimentaria es también una decisión ambiental. Comprar a productores locales y orgánicos apoya sistemas que respetan la vida del suelo. En Guatemala, iniciativas como Café con Manos de Mujer trabajan con caficultoras que protegen insectos al evitar químicos en sus cultivos.
Hojas secas, ramas caídas y troncos muertos son hogar de insectos clave para el ciclo de nutrientes. En Costa Rica, muchas fincas permaculturales permiten que los bordes de sus parcelas se conviertan en “refugios de hojarasca” para escarabajos y hormigas.
Un platón con agua y piedras puede ser un oasis para abejas, mariposas y escarabajos sedientos. Esto es especialmente importante en regiones áridas como el norte de Chile, donde se han instalado pequeños bebederos en jardines urbanos.

Montículos de tierra, ramas apiladas o áreas sin césped generan sombra y refugio para insectos durante el calor extremo. En Brasil, algunas reservas urbanas permiten que la vegetación crezca libremente para fomentar estos microambientes.
Plantas como la asclepia (milkweed), girasol o lantana atraen mariposas y polinizadores. En Perú, el proyecto “Jardines de Vida” promueve jardines escolares donde niñas y niños aprenden sobre biodiversidad a través de estas interacciones.
En vez de rociar pesticidas, puedes introducir insectos que controlen plagas: mariquitas contra pulgones o avispas parásitas contra orugas. En Ecuador, agricultores de cacao han optado por este enfoque para evitar matar a polinizadores con químicos.
Diversifica tu jardín o huerto con plantas que florezcan en distintas estaciones. Esto garantiza alimento continuo. En Bolivia, comunidades andinas cultivan quinua, tarwi y otras especies que atraen polinizadores a lo largo del año agrícola.
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Si quieres plantar para atraer polinizadores, elige tres especies nativas que florezcan para cada temporada de crecimiento (primavera, verano y otoño) y plántalas aproximadamente en su propia zona. De esta forma, proporcionas alimento y hábitat a los insectos durante todo el año.
La chinche apestosa o ciertas hormigas foráneas pueden desplazar insectos nativos. En países como Chile, se están implementando campañas ciudadanas para identificar y reportar estas especies mediante apps de monitoreo.
El cambio climático afecta profundamente a los insectos, alterando sus ciclos de vida. Reducir el uso del automóvil, optar por energías limpias o apoyar políticas climáticas también es una forma de proteger su hábitat.
Los marcos legales pueden frenar el uso de pesticidas nocivos y proteger áreas claves para la biodiversidad. Organizaciones como el Colectivo Ecologista Jalisco han presionado exitosamente por ordenanzas municipales que limitan el glifosato.
Habla con tus vecinos, comparte en redes, organiza talleres. Cuanto más conozcamos el rol vital de los insectos ,como polinizadores, recicladores y base alimentaria de otras especies, más fácil será protegerlos.
A veces subestimamos el poder de las acciones cotidianas. Pero plantar una flor nativa, dejar un tronco en el jardín o decir “no” a un pesticida puede marcar la diferencia para millones de vidas diminuta que sostienen nuestro mundo.
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