Las altas temperaturas podrían adelantar las futuras Olimpiadas de Invierno
En medio de una de las temporadas más calientes registradas en varios escenarios de invierno alrededor del mundo, el Comité Olímpico Internacional (COI) está evaluando una decisión sin precedentes: adelantar las fechas de los futuros Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Invierno para combatir los efectos del calentamiento global sobre la nieve y el hielo, pilares esenciales de estas competencias deportivas.
Desde los Juegos de Innsbruck 1964, todas las medallas olímpicas de invierno se han disputado en febrero, un mes tradicionalmente asociado con condiciones más frías y estables para disciplinas como el esquí, el patinaje o el bobsleigh. Sin embargo, con el clima cambiando rápidamente y la nieve natural cada vez menos fiable en muchos destinos potenciales, los organizadores están reconsiderando ese calendario centenario.
Alertas tempranas: El cambio climático amenaza el futuro de los Juegos Olímpicos de Invierno
“Tal vez estemos también discutiendo adelantar un poco los Juegos Olímpicos de Invierno… a enero, porque tiene implicaciones para los Paralímpicos también”, dijo Karl Stoss, miembro del COI encargado de la revisión del programa deportivo, en una reunión realizada en Milán a inicios de febrero.
La propuesta implicaría que los Juegos Olímpicos de Invierno se celebren en enero, mientras que los Paralímpicos de Invierno tendrían lugar en febrero, un mes antes de lo que está previsto actualmente. Esta modificación responde a estudios internos del COI que sugieren que, si se dejan las competiciones hasta marzo —como ocurre ahora con algunos eventos paralímpicos— el sol más fuerte podría derretir la nieve natural y comprometer la calidad de las pistas.

El cambio climático no solo amenaza la estabilidad de la nieve en las sedes tradicionales alpinas o en las montañas del norte, sino que también afecta la planificación global del deporte de invierno. Un informe reciente proyecta que, para 2040, solo una decena de países podrían albergar con éxito disciplinas de nieve y hielo, debido al aumento de las temperaturas y la escasez de agua para fabricar nieve artificial.
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Aunque la idea de mover las fechas puede parecer técnica —o incluso menor para el público general— tiene implicaciones profundas para el calendario internacional del deporte. Un adelanto a enero podría entrar en conflicto con eventos de gran tradición como algunas etapas de la Copa del Mundo, además de coincidir con temporadas clave de ligas como la NFL y la NBA, que dominan la atención mediática en el hemisferio norte en esa época del año.
No obstante, el COI considera que adaptar el calendario es una respuesta pragmática al impacto del calentamiento global, que ya no puede ignorarse en la logística de los juegos. “Podríamos necesitar ajustes de tiempos”, señaló la presidenta del COI, Kirsty Coventry, aludiendo directamente a la necesidad de enfrentar condiciones climáticas cada vez más volátiles.
Los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026 están programados actualmente del 6 al 22 de febrero y del 6 al 15 de marzo, respectivamente, y se celebran en un contexto donde la nieve ha sido un desafío constante incluso para sedes tradicionales.