Los parabenos pueden afectar tu salud y la del planeta
Los parabenos son compuestos químicos ampliamente utilizados como conservantes en productos cosméticos, farmacéuticos y de cuidado personal. Su función principal es evitar el crecimiento de bacterias y hongos en productos como champús, lociones, desodorantes y maquillaje, prolongando su vida útil. Sin embargo, investigaciones recientes han generado preocupación sobre sus posibles efectos en la salud humana y en el medioambiente.
Estos compuestos están presentes bajo nombres como metilparabeno, etilparabeno, propilparabeno y butilparabeno. Aunque son eficaces y económicos como conservantes, estudios han demostrado que pueden actuar como disruptores endocrinos, es decir, que imitan el comportamiento de las hormonas naturales del cuerpo humano, como los estrógenos.
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En cuanto a nuestra salud, múltiples estudios han encontrado posibles efectos:
El impacto ambiental de los parabenos también es motivo de alarma. Diversos estudios han detectado su presencia en cuerpos de agua, incluso después de pasar por plantas de tratamiento de aguas residuales. Esto sugiere que los parabenos utilizados en productos de uso cotidiano están llegando a ríos, lagos y océanos, donde pueden afectar la vida marina.
Una investigación publicada en Environmental Science & Technology encontró rastros de parabenos en peces y moluscos marinos, lo que indica que estos químicos no solo persisten en el ambiente, sino que también se acumulan en organismos vivos. Al igual que en los humanos, los parabenos pueden alterar el sistema endocrino de la fauna, lo que afecta la reproducción y el desarrollo de las especies acuáticas.

Además, se han detectado parabenos en aguas marinas cercanas a zonas urbanas y turísticas, donde el uso de productos cosméticos es más intenso. Esto pone en evidencia una conexión directa entre nuestros hábitos de consumo y la contaminación química de los ecosistemas.
Según la investigación de Environmental Working Group, los niveles bajos de butilparabeno pueden matar a los corales, según unas pruebas de laboratorio en 2008. Otro estudio en 2006 mostró que cuando los parabenos se combinan con agua clorada del grifo, se pueden formar diversos subproductos de parabenos clorados. Aunque se sepa poco sobre la toxicidad de estos subproductos, la contaminación puede ser más persistente.
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Aunque algunas empresas han comenzado a eliminar los parabenos de sus fórmulas, etiquetando sus productos como “libres de parabenos”, la regulación sobre estos compuestos aún es limitada en muchas partes del mundo. La Unión Europea, por ejemplo, ha restringido el uso de ciertos tipos de parabenos en productos destinados a niños, mientras que en América Latina la legislación varía ampliamente entre países.
Frente a esta situación, organizaciones como Environmental Working Group (EWG) recomiendan elegir productos sin parabenos y fomentar una industria cosmética más transparente y responsable. Optar por alternativas naturales y leer las etiquetas de los productos puede ser un primer paso hacia un consumo más consciente, tanto para la salud humana como para la protección del medioambiente.
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