Perú: Empresas y ciudadanos unen fuerzas para cuidar el planeta
Las alianzas entre empresas, universidades, organizaciones sociales y ciudadanía pueden transformarse en un impacto positivo para el ambiente. Así lo demostró una nueva jornada de voluntariado realizada en Playa Grande, Santa Rosa, en Perú, donde 55 voluntarios recolectaron cerca de una tonelada y media de residuos.
La actividad se llevó a cabo el sábado 11 de julio por Proa y la organización Por Mi Parque Pongo Mi Parte, como parte de las acciones impulsadas en alianza con el Día de las Buenas Acciones. Al finalizar la jornada, los participantes habían retirado y clasificado 1,448.6 kilogramos de desechos, la mayor cantidad recolectada por Proa desde que comenzó a organizar este tipo de limpiezas ambientales.
Conoce la acción de Proa hace un año
El Día de las Buenas Acciones es un movimiento global que promueve el voluntariado desde 2007 y que actualmente moviliza a millones de personas en 115 países. Su propósito es reunir a ciudadanos, empresas y organizaciones alrededor de iniciativas capaces de generar beneficios sociales y ambientales en sus comunidades.
La cantidad de residuos retirada de Playa Grande fue posible gracias a la coordinación entre actores de distintos sectores. La jornada contó con la participación de Grupo AJE, la Municipalidad de Santa Rosa, la Universidad Privada del Norte, SieteBúhos e Ian Taylor Perú.
También se sumaron organizaciones sin fines de lucro como Casa Ronald McDonald, Clownsciente e Impulso Social. Cada institución aportó desde sus capacidades para facilitar la movilización de voluntarios y fortalecer una acción colectiva orientada al cuidado de los ecosistemas marino-costeros.

Durante la actividad, los participantes recorrieron diferentes áreas de la playa para recoger y clasificar los residuos encontrados. Esta separación permite promover una gestión más responsable de los desechos y reconocer el tipo de materiales que llegan a los espacios costeros como consecuencia de las actividades humanas.
Más allá de limpiar una zona determinada, la iniciativa buscó impulsar una cultura de participación, corresponsabilidad y cuidado ambiental. Para Proa, la sostenibilidad se fortalece cuando empresas, instituciones educativas, organizaciones y ciudadanía dejan de trabajar de manera aislada y comienzan a articular esfuerzos alrededor de un propósito común.
“Hoy las empresas buscan que su compromiso con la sostenibilidad se traduzca en experiencias que involucren activamente a sus colaboradores”, explicó María Fernanda Delfino Chau, gerente general de Proa. “El voluntariado permite precisamente conectar ese propósito con acciones que generan un impacto positivo tanto para la sociedad como para el medio ambiente”
Además de contribuir con la conservación de la playa, estas jornadas permiten que los voluntarios desarrollen y fortalezcan habilidades relacionadas con el trabajo en equipo, el liderazgo y el compromiso ciudadano. Para Proa, estas competencias son cada vez más valoradas dentro de las empresas y pueden convertirse en herramientas para promover una participación más activa frente a los desafíos sociales y ambientales.

La organización nació en 2017 para responder a una brecha identificada en Perú: aunque millones de personas desean participar en actividades de voluntariado, solo una parte logra concretar esa intención. Su plataforma digital busca facilitar este proceso al conectar a personas y empresas con organizaciones que desarrollan proyectos sociales y ambientales.
Actualmente, Proa permite encontrar programas de voluntariado, campañas para donar bienes e iniciativas de financiamiento colectivo relacionadas con distintas causas, entre ellas la protección del medio ambiente, la educación, la salud, el bienestar animal y el apoyo a niños, jóvenes y adultos mayores. Su plataforma reporta más de 210,000 voluntarios registrados, más de cinco millones de horas de voluntariado y 829 organizaciones sociales beneficiadas.

Próxima a cumplir diez años de trayectoria, la organización busca continuar fortaleciendo el voluntariado como una herramienta para el desarrollo sostenible. La jornada desarrollada en Playa Grande muestra cómo esa participación puede crecer cuando diferentes sectores se involucran y trabajan juntos.