Don’t Look Up no es y lo es todo sobre cambio climático
La comedia de Netflix se encuentra entre la ola de ficción que se enfrenta a las realidades cotidianas del cambio climático de una forma indirecta pero clara.
Noticias de FuturoVerde.org
La comedia de Netflix se encuentra entre la ola de ficción que se enfrenta a las realidades cotidianas del cambio climático de una forma indirecta pero clara.
En estas fechas es aceptable sucumbir a los exceso, pero si se usa plástico innecesario, podríamos condenar al planeta a un dolor de cabeza tóxico y duradero.
Si impulsan una transformación sostenible, las ciudades de América Latina y el Caribe pueden reducir a la mitad su consumo de recursos.
Gran parte de las reservas mundiales de petróleo y gas están amenazadas por el aumento de las mareas, tormentas, inundaciones y temperaturas extremas.
Un estudio reciente investigó dónde las personas dependen más de los recursos naturales disponibles localmente para sus necesidades humanas básicas.
El carbón se ha estado quemando debajo de la tierra durante años en los bosques de Zimbabue, hiriendo a personas desprevenidas, a menudo niños.
Los manglares brindan servicios vitales a las comunidades locales, desde alimentos, crecimiento económico, hasta protección contra las marejadas ciclónicas.
Polonia planea construir un muro a lo largo de su frontera con Bielorrusia, principalmente para bloquear a los migrantes que huyen de Oriente Medio y Asia.
Lo ideal es una dieta basada en plantas de alimentos integrales. Pero mientras tanto, los cambios más pequeños son más realistas y pueden marcar la diferencia.
Muchos cineastas se han encargado de resaltar cuán terrible es la situación climática actual, y no, no estamos hablando solo de David Attenborough.